Teníamos el plan para ir a carnavales a un pueblo llamado Villar donde queman una morcilla a la que llaman la Morca.
Ya estuvimos una vez y no estuvo mal, nos invitaron y tanto la feria como después las murgas y la verbena.
Esta vez queríamos volver y pasar el San Valentín cenando por ahí pero el viento a fastidiado todas las fiestas comarcales, de echo el mensaje de todos los teléfonos era este:
Que no entiendo porqué le ponen ese pitido infernal de sirenas, si quieren asustarnos porque no nos ponen ya de paso unas imágenes de gente ahogándose o llevada por el viento y estampada contra un muro así ya de paso pues entramos más en terror.
El caso es que dijimos, bueno, como en casa en ningún sitio..... sí, bueno, pero el mensaje tenía razón y los vientos fueron horribles y en un piso, vale, pero en un chalet ya la cosa cambia, los arboles, las hojas, las piedras y un perro que quiere salir afuera a pesar de las circunstancias.
Y la canción decía el gato volador, no el PERRO VOLADOR.
Decidme si esto ya no es cosa de la naturaleza que está cabreada por todo lo que contaminamos, porque yo estoy totalmente convencida porque esto ya no es normal.
Según hemos podido enterarnos, los carnavales de ese pueblo los han pospuesto para dentro de 2 semanas y esperemos que dentro de esas 2 semanas no nos vuelva otra borrasca, porque ya nos están hablando de la borrasca Oriana y esperemos que no venga aquí.


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